La preparación de los altares de Día de Muertos en 2026 movilizará buena parte del comercio tradicional de la Ciudad de México. Las celebraciones dejarán una derrama nacional estimada en 53 mil millones de pesos, 7 % más que en 2025, impulsada por la compra de flores, pan de muerto, alimentos, veladoras, disfraces y dulces.
Cinco puntos para abastecer la ofrenda
El Mercado Madreselva, en Xochimilco, ofrece cempasúchil en ramo y maceta de lunes a domingo, de 07:00 a 16:00 horas. La Merced, en Venustiano Carranza, concentra papel picado, velas, fruta de temporada y calaveras de chocolate desde las 05:30 horas. El Mercado de Jamaica, en la calle Guillermo Prieto 45, destaca por sus arreglos florales y artículos decorativos.

En Iztapalapa, la Central de Abastos instala una romería sobre la avenida Río Churubusco con fruta fresca, figuras de barro, cerámica y artesanías de cartón; su operación se extiende prácticamente durante todo el día. En el poniente, el Mercado Cuajimalpa mantiene una romería de octubre con papel picado, calaveras de azúcar, disfraces y otros artículos, de 08:00 a 16:30 horas.
La variedad y los horarios amplios permiten comparar precios y reunir en un mismo recorrido los elementos esenciales de la ofrenda. Además, comprar en mercados públicos y comercios formales dirige los ingresos hacia floricultores, panaderos y productores locales, al tiempo que reduce el consumo de mercancía de contrabando o pirata. La tradición, reconocida por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, también representa una de las principales oportunidades económicas de la temporada.