MezcalFest consolida su apuesta por el patrimonio y el comercio justo en CDMX

MezcalFest consolida su apuesta por el patrimonio y el comercio justo en CDMX

La decimotercera edición de MezcalFest.mx reunió a 4 mil 500 personas los días 3 y 4 de octubre en el Club de Leones de la Ciudad de México, en la colonia Roma Sur. El encuentro convocó a más de 100 expositores provenientes de 16 estados, entre productores de destilados, cocineras tradicionales, artistas y artesanos.

Una plataforma para productores tradicionales

El festival reforzó su perfil cultural y comercial al priorizar la participación directa de maestras y maestros mezcaleros. A través de la Beca a Maestros Mezcaleros, la organización cubrió traslados, hospedaje, viáticos y espacios de exhibición sin costo. También respaldó a más de 25 proyectos de la Zona de Arte sin aplicar comisiones, una medida que permite que una mayor parte de los ingresos llegue a los creadores.

MezcalFest consolida su apuesta por el patrimonio y el comercio justo en CDMX

La convocatoria confirma que el mezcal funciona como un punto de encuentro entre economía local, gastronomía y patrimonio cultural. La presencia de expositores de distintas regiones amplió la visibilidad de producciones que suelen competir en desventaja frente a marcas de mayor escala, mientras que la programación gastronómica y coctelera acercó esos productos a nuevos públicos.

Cultura, sostenibilidad y experiencia pública

Además de degustaciones y venta, MezcalFest ofreció ponencias de especialistas como Carmen López, Ramón Miranda, Santiago “Vampiro” Espericueta y Brenda Olvera. La música, encabezada por Las Musas Sonideras y el productor de Chicago DJ Daveeed, completó una propuesta dirigida a públicos diversos. El festival mantuvo un entorno familiar, inclusivo y pet-friendly, y cumplió su objetivo de eliminar el uso de plásticos.

La edición también incorporó infraestructura profesional de audio, iluminación y vigilancia. Con ello, MezcalFest se afianza como un escaparate independiente que no solo promociona bebidas espirituosas, sino que articula consumo responsable, prácticas sostenibles y reconocimiento al trabajo artesanal mexicano.