Mueren en Colombia José Luis y José Armando Cevallos, los hermanos siameses ecuatorianos
José Luis y José Armando Cevallos Herrera fallecieron el jueves 15 de octubre en Colombia, a los 27 años, después de sufrir complicaciones de salud durante las horas previas. La noticia fue confirmada por uno de sus hermanos a un medio digital. Conocidos públicamente como los “siameses de Ecuador”, ambos vivían en ese país desde abril y habían viajado con la expectativa de recibir terapias y seguir buscando la posibilidad de caminar.
Una llamada de madrugada confirmó la noticia
Damián Cevallos explicó que sus hermanos comenzaron a presentar problemas de salud durante la tarde del día anterior. José Luis, en particular, sufrió complicaciones relacionadas con las vías urinarias. A las 03:00, dijo el familiar en declaraciones a la radio La Voz de Milagro, recibieron la llamada que les comunicó el fallecimiento. La información disponible no detalla otros aspectos clínicos ni permite establecer una causa médica más específica.
La muerte de ambos ocurrió en Colombia, donde se habían instalado meses antes. Según el relato familiar, el traslado estaba ligado a la búsqueda de terapias y a la esperanza de alcanzar una mayor movilidad. Debido a su condición, se desplazaban en un pequeño coche adaptado. En el país también se dedicaban a producir contenido para plataformas digitales, una actividad que les permitía compartir públicamente distintos momentos de su vida cotidiana.

Una vida compartida también ante el público
Durante años, José Luis y José Armando dieron a conocer su historia en redes sociales. Sus videos y publicaciones mostraban aspectos ordinarios de su día a día, pero también abrían una ventana a las experiencias de dos personas que permanecieron unidas físicamente. La exposición pública no eliminaba las dificultades materiales ni médicas; sí les permitió narrar su propia trayectoria y presentarse más allá de la condición con la que eran identificados por el público.
Una de esas apariciones se produjo en el programa de Don Francisco, realizado en Miami. Allí hablaron de los obstáculos que habían enfrentado y de las formas en que trataban de salir adelante. También evocaron episodios familiares difíciles, como una Navidad marcada por la pérdida del empleo de su padre. El recuerdo muestra que su historia no se limitaba a la atención médica: estaba atravesada asimismo por circunstancias económicas y afectivas comunes a muchas familias.
Las dificultades de salud venían de años atrás
En 2019, cuando tenían 19 años, los hermanos afrontaron un problema de salud relacionado con una úlcera que no lograba sanar. La afección hizo necesaria su hospitalización en Guayaquil para recibir atención. Ese antecedente permite dimensionar que las complicaciones médicas formaban parte de una trayectoria prolongada, aunque no debe confundirse con la situación que precedió a sus muertes: la información difundida sobre el episodio reciente menciona problemas de salud y, en el caso de José Luis, dificultades urinarias, sin precisar más.
Su traslado a Colombia, las terapias que esperaban recibir y la búsqueda de caminar expresaban una expectativa concreta, no una garantía de resultado. La historia también recuerda los límites de cualquier relato público centrado únicamente en la superación: junto a la visibilidad y los proyectos digitales persistían necesidades de cuidado, atención médica y apoyo cotidiano. La noticia de su fallecimiento cierra una etapa para su familia y para quienes seguían sus publicaciones, pero los datos disponibles aconsejan no atribuir al desenlace causas que no han sido confirmadas ni presentar como resuelta la complejidad de sus vidas.