Protestas del IMSS elevan la presión laboral, pero no paralizan los hospitales

Protestas del IMSS elevan la presión laboral, pero no paralizan los hospitales

Las protestas de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) abrieron la posibilidad de un paro nacional, aunque hasta ahora no existe una suspensión generalizada de los servicios médicos. Las movilizaciones del 9 de octubre incluyeron bloqueos viales y concentraciones en hospitales de la Ciudad de México y al menos siete estados.

El salario, punto central del conflicto

Los inconformes reclaman un aumento directo de 10%, muy por encima del 2.9% propuesto inicialmente, además de medicamentos, insumos suficientes y respeto a sus derechos sindicales. También exigen la salida de Rafael Olivos Hernández, dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS).

Protestas del IMSS elevan la presión laboral, pero no paralizan los hospitales

La mesa de diálogo instalada en la Secretaría de Gobernación terminó sin acuerdos el 8 de octubre. La dirigencia sindical mantiene prevista una consulta para el 14 de octubre, en la que se votará un incremento global de 6.8%: 2.9% al sueldo tabular y 3.9% en prestaciones. Los disidentes rechazan ese mecanismo y consideran insuficiente la propuesta.

Hospitales operan, pero persiste el riesgo local

El IMSS informó que sus unidades continúan funcionando y que están garantizadas las urgencias, hospitalizaciones, terapias intensivas, partos y hemodiálisis. El instituto afirmó que más de 400 mil trabajadores laboraron con normalidad. Sin embargo, la continuidad nacional no elimina posibles afectaciones puntuales: nuevos bloqueos, ausencias o suspensiones en determinadas clínicas podrían retrasar consultas y trámites.

El conflicto se encuentra, por tanto, en una fase de presión política y sindical más que de paralización efectiva. El resultado de la consulta salarial será decisivo: un rechazo podría ampliar las movilizaciones, mientras que un acuerdo tendría que atender no solo el porcentaje salarial, sino también el abasto, las condiciones laborales y la disputa por la representación sindical.