La tormenta tropical Rachel dejó en Baja California una emergencia con impactos simultáneos en varias ciudades: fue localizado el cuerpo de una mujer, continúan las búsquedas de personas desaparecidas y se reportaron inundaciones, derrumbes y rescates. En Ensenada, además, seis pacientes tuvieron que ser trasladados del Hospital General IMSS-Bienestar por filtraciones de agua y fallas eléctricas.
La corriente arrasó una vivienda en San Francisquito
En esa zona de Ensenada, cinco integrantes de una familia fueron arrastrados por la corriente cuando intentaban subir a un vehículo, después de que un arroyo se desbordó y destruyó su vivienda. Elementos de la Secretaría de la Defensa pusieron a salvo a dos menores. Siguen desaparecidos Rosa María, de 48 años; Rosalinda, de 23, y Luis, de 17.
Por separado, el C5 recibió el reporte del hallazgo del cuerpo de una mujer adulta en las inmediaciones del puente Magaña. La información disponible no establece si la víctima está relacionada con el caso de la familia, por lo que ambos hechos deben considerarse reportes distintos mientras las autoridades no confirmen un vínculo.

Operativos en Ensenada, San Felipe y Tijuana
La búsqueda también se extendió a las inmediaciones del campo La Poma, en San Felipe, donde personal de la Marina desplegó operativos para localizar a un adulto y a un menor de edad. El reporte general menciona siete personas desaparecidas y precisa que dos menores fueron localizadas; no ofrece un desglose completo que permita asociar cada cifra con todos los casos descritos.
En Tijuana, siete personas fueron rescatadas de una vivienda. También se reportaron siete derrumbes, seis postes derribados, siete árboles caídos y el desbordamiento de dos alcantarillas. En Mexicali, equipos de emergencia auxiliaron a personas que habían quedado atrapadas en sus vehículos. A escala estatal, se contabilizaban más de 300 reportes por inundaciones y más de 200 rescates.
Servicios esenciales bajo presión
El traslado de pacientes en Ensenada muestra que el riesgo no se limitó a viviendas, calles y vehículos. Las filtraciones y la interrupción del suministro eléctrico afectaron la operación hospitalaria y obligaron a reubicar a seis personas en otros centros. En una emergencia de este tipo, mantener la atención médica depende tanto de proteger a los pacientes como de conservar operativos los servicios básicos del hospital.
Las cifras de reportes y rescates reflejan una respuesta extendida, pero no describen por sí solas la magnitud final de los daños ni permiten determinar cuántas personas siguen expuestas. Las búsquedas pendientes, especialmente en zonas donde las corrientes arrastraron personas, requieren distinguir entre quienes ya fueron localizados y quienes aún no aparecen. Por ahora, la prioridad inmediata es continuar esos operativos y atender los efectos de las inundaciones y los derrumbes en las localidades afectadas.