La Conferencia Oeste inicia la temporada 2026-27 con una jerarquía más definida que hace un año, aunque no necesariamente más estable. San Antonio Spurs y Oklahoma City Thunder aparecen como los principales candidatos a disputar el título de conferencia, mientras Rockets, Nuggets, Lakers y Timberwolves intentarán alterar ese orden. Por detrás, varias franquicias afrontan decisiones de mayor alcance: unas buscan prolongar su ventana competitiva y otras empiezan a construir el siguiente ciclo alrededor de jóvenes talentos.
Los Spurs ya no llegan antes de tiempo
San Antonio perdió las Finales de la NBA, pero aquella aparición dejó de ser una sorpresa para convertirse en el punto de partida de un proyecto dominante. La renovación de Victor Wembanyama por cinco años confirma la voluntad de la franquicia de proteger su principal activo y ordenar todo el futuro deportivo alrededor de él. El pívot francés, además, puede convertirse en el quinto jugador no estadounidense que encadena el premio MVP, un objetivo individual que resume el salto competitivo que se espera del equipo.
La incorporación de Tobias Harris aporta una pieza especialmente útil porque combina experiencia, anotación y capacidad para ocupar un puesto titular sin exigir que el balón pase constantemente por sus manos. Con De’Aaron Fox, Devin Vassell y Stephon Castle, los Spurs disponen de creación exterior y velocidad; con Wembanyama, de una ventaja estructural difícil de igualar. Su reto ya no consiste en demostrar que pueden competir, sino en sostener ese nivel durante una temporada completa y responder mejor cuando los rivales ajusten su defensa.

Oklahoma conserva el núcleo, pero pierde margen
Los Thunder afrontan la defensa de su corona desde una posición paradójica. Mantienen a Shai Gilgeous-Alexander, Chet Holmgren, Jalen Williams y una estructura titular capaz de competir contra cualquiera, pero han traspasado a Luguentz Dort, Isaiah Joe y Aaron Wiggins. La operación responde a la tensión permanente entre ahorro y competitividad: Oklahoma necesita controlar su masa salarial, aunque cada salida reduce recursos en una segunda unidad que fue decisiva durante su camino al campeonato.
La progresión de Cason Wallace, Ajay Mitchell y Jared McCain será esencial para compensar esa pérdida. También existe expectación alrededor de Aday Mara, cuyo buen rendimiento de pretemporada le ha situado en el radar, aunque todavía necesita transformar su potencial en producción regular. La pregunta central para los Thunder no es si su cinco inicial sigue siendo de élite, sino si sus rotaciones conservarán la profundidad necesaria cuando lleguen las eliminatorias. Por eso parten al mismo nivel que San Antonio en las previsiones, pero con menos margen de error.
Houston y Denver persiguen el segundo escalón
Houston representa la amenaza más clara al duopolio texano. Los Rockets han encadenado dos eliminaciones en primera ronda, incluida una especialmente dolorosa ante Golden State después de terminar segundos del Oeste, pero han convertido esas decepciones en una plantilla más madura. La renovación de Tari Eason, superior a los 80 millones de dólares, protege una pieza defensiva importante, mientras Marcus Smart y Bogdan Bogdanovic añaden experiencia, lectura de juego y capacidad para resolver posesiones cerradas.
El equilibrio entre Kevin Durant, Alperen Sengun, Amen Thompson y Fred VanVleet determinará si Houston puede dar el salto. El equipo tiene talento suficiente para superar su techo reciente, pero necesitará evitar que la presión de los Playoffs vuelva a convertir una gran temporada regular en una eliminación prematura.
Denver se encuentra en una situación distinta. La marcha de Peyton Watson debilita la plantilla y mantiene la preocupación por el segundo apron salarial, pero la llegada de DeMar DeRozan ofrece a Nikola Jokic y Jamal Murray un anotador adicional para reducir su carga ofensiva. El margen temporal es cada vez menor: mientras Jokic siga siendo el mejor organizador interior de la liga, los Nuggets deben competir por el anillo, aunque ahora parezcan un paso por detrás de Spurs y Thunder.
El nuevo mapa: Luka en Los Ángeles y dudas en el resto
Los Lakers entran en la primera temporada posterior a LeBron James con Luka Doncic como figura central y una plantilla diseñada para corregir sus carencias. Walker Kessler refuerza el puesto de pívot, Austin Reaves continúa junto al esloveno y las llegadas de Collin Sexton, Matisse Thybulle, Kevon Looney y Quentin Grimes amplían las opciones alrededor de su estrella. La franquicia también ha vivido un cambio de propiedad, de modo que la presión deportiva y la institucional coincidirán desde el primer día. El techo dependerá de la salud de Doncic y de que el nuevo reparto de responsabilidades no convierta cada partido en una exhibición individual.
Minnesota también pretende romper la jerarquía con una apuesta de alto riesgo: LaMelo Ball formará junto a Anthony Edwards una de las parejas exteriores más explosivas del Oeste. El potencial ofensivo es evidente, pero la salida de Julius Randle, Naz Reid y Mike Conley ha alterado el equilibrio que sostenía al equipo. Los Warriors, por su parte, han aplazado la reconstrucción al renovar a Stephen Curry y rodearlo de veteranos como Jimmy Butler, Draymond Green, Al Horford y Kristaps Porzingis. Mejorar las 37 victorias de la pasada temporada será el objetivo inmediato; aspirar a algo más exigirá que un grupo veterano se mantenga sano y productivo.
En el extremo opuesto, Memphis ha cerrado la era de Ja Morant y Santi Aldama para entregar el proyecto a Cameron Boozer, mientras Portland deberá comprobar si Damian Lillard está recuperado y si Ja Morant puede estabilizarse dentro y fuera de la pista. New Orleans busca identidad con Jamahl Mosley y depende de la disponibilidad de Zion Williamson; Sacramento confía en su juventud tras ganar sólo 22 partidos; y Utah, con Darryn Peterson y un núcleo joven alrededor de Lauri Markkanen y Jaren Jackson Jr., apunta a una reconstrucción más paciente. El Oeste no sólo definirá a sus favoritos: también decidirá qué franquicias siguen compitiendo por el presente y cuáles ya han empezado a preparar el futuro.