La presidenta Claudia Sheinbaum respaldó a Marcela Villegas Silva, directora Corporativa de Administración y Servicios de Pemex, ante las denuncias presentadas por trabajadores, aunque pidió que cualquier señalamiento formal sea investigado por la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno o por el Órgano Interno de Control de la petrolera.
Respaldo condicionado a una investigación
Durante su conferencia de prensa, Sheinbaum sostuvo que las acusaciones deben seguir los canales institucionales y no descartó revisar cualquier posible irregularidad. Sin embargo, defendió el desempeño de Villegas y recordó su gestión al frente de la Central de Abasto de la Ciudad de México, donde, según dijo, aplicó medidas contra prácticas corruptas, entre ellas la cancelación de contratos de estacionamiento.

La mandataria atribuyó las quejas a los intereses afectados por el programa de austeridad aplicado en Pemex. Afirmó que Villegas impulsa un ajuste todavía más amplio que el emprendido durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, con el objetivo de reducir gastos excesivos y contener fugas de recursos. Esa explicación coloca el conflicto interno en el punto de tensión entre la reorganización administrativa y los grupos que pierden beneficios o contratos.
Sheinbaum también vinculó las inconformidades sobre los servicios médicos de Pemex con el proceso de modernización de la empresa. No ofreció detalles sobre las denuncias ni sobre sus posibles responsables, por lo que la investigación institucional será la vía para determinar si las medidas cuestionadas corresponden a decisiones de austeridad o si existen conductas que deban sancionarse.