La operación desplegada el 5 de octubre de 2026 en Iztapalapa y Tláhuac dejó siete personas detenidas y volvió a colocar bajo atención de las autoridades a la célula identificada como “El Güero Fresa”. El resultado combina dos acciones distintas: cinco capturas durante siete cateos simultáneos y dos detenciones en flagrancia realizadas en Iztapalapa. La investigación oficial atribuye a los arrestados una posible participación en la venta, distribución y almacenamiento de drogas, con una zona de influencia que también alcanzaría municipios del Estado de México e Hidalgo.
Siete arrestos y una operación concentrada en el oriente
Los cateos se realizaron principalmente en la colonia José López Portillo, además de Valle de San Lorenzo y Área Rural, territorios que aparecen de manera recurrente en expedientes relacionados con actividades delictivas en el oriente capitalino. Entre los detenidos durante las diligencias están Ignacio “N”, de 48 años; Hugo Enrique “N”, de 42; César “N”, de 37; Verónica Esmeralda “N”, de 35; y Javier “N”, de 22 años.
La distribución de las capturas permite observar que las autoridades no actuaron sobre un solo punto, sino sobre varios inmuebles considerados parte de una misma red operativa. En un domicilio de la calle 2 fueron detenidos Verónica Esmeralda “N” e Ignacio “N”, mientras que en otro inmueble de la calle 14 fue arrestado Hugo Enrique “N”. En una tercera propiedad, ubicada en la calle 4, fueron capturados César “N” y Javier “N”. Los cuatro cateos restantes tuvieron lugar en distintos domicilios de Iztapalapa y Tláhuac, aunque no se detallaron públicamente los objetos asegurados en cada uno.

Las drogas aseguradas muestran una operación de narcomenudeo
Los objetos encontrados apuntan a una actividad de distribución fragmentada, más cercana al narcomenudeo que al almacenamiento de un único cargamento. En el inmueble de la calle 2 fueron localizados 22 paquetes con una sustancia con características de cocaína, siete bolsas con una sustancia similar a la piedra, cinco envoltorios con una sustancia sólida y dos teléfonos celulares.
En la calle 14, los agentes aseguraron 18 bolsas con marihuana, 48 envoltorios con una sustancia con características de cristal, dos réplicas de armas de fuego y cuatro teléfonos. El tercer domicilio concentró 25 envoltorios con marihuana, una bolsa de la misma sustancia a granel, 24 bolsas con narcóticos y 17 envoltorios con una sustancia con características de cocaína. La variedad de sustancias y su presentación en múltiples envoltorios es consistente con una estructura que abastece distintos puntos de venta, aunque corresponderá a los peritajes determinar la composición y el peso de lo asegurado.
La acción paralela en la colonia San Antonio añadió otro dato relevante: Damián Ulises “N”, de 30 años, y Karen Guadalupe “N”, de 29, fueron detenidos con 139 dosis de narcóticos, una motocicleta y una motoneta. La cercanía temporal con los cateos y la ubicación en Iztapalapa llevaron a las autoridades a identificar a ambos como presuntos integrantes de la misma célula. Sin embargo, esa relación deberá sostenerse con pruebas dentro de la investigación y no únicamente con la coincidencia territorial.
Un nombre que sobrevive a las detenciones
El operativo adquiere mayor relevancia por los antecedentes asociados con “El Güero Fresa”. El alias comenzó a aparecer en investigaciones desde al menos 2020, cuando comerciantes y transportistas de Iztapalapa y Tláhuac denunciaron amenazas, extorsiones y cobros para permitirles trabajar. Una carpeta consultada por Infobae México documentó exigencias de cuatro mil pesos por unidad de una ruta y una cuota semanal de 400 pesos por vehículo, junto con amenazas de incendiar autobuses si no se realizaban los pagos.
Las autoridades identificaron posteriormente a Pedro Contreras Galindo como el hombre que habría encabezado la estructura. Su detención ocurrió en diciembre de 2021, en Gustavo A. Madero, donde le aseguraron un fusil tipo AR, una pistola y marihuana. Pese a ese arresto, las investigaciones posteriores continuaron vinculando a operadores con el mismo nombre y con actividades de narcomenudeo, extorsión, despojo y violencia.
Ese historial revela una característica central de la organización: su continuidad no depende necesariamente de un solo dirigente. En julio de 2021 fueron detenidos 10 presuntos integrantes en Tláhuac e Iztapalapa; en años posteriores aparecieron nuevos operadores y expedientes relacionados con homicidios, disputas territoriales y cobro de piso. El asesinato de Rafael Contreras Galindo, conocido como “El Fantasma”, en abril de 2025, y la detención de otros presuntos colaboradores muestran una estructura que opera mediante células capaces de reacomodarse.
El desafío ahora es convertir los cateos en casos judiciales
Las siete personas fueron trasladadas ante el Ministerio Público, mientras los inmuebles quedaron asegurados bajo resguardo policial. En las acciones participaron elementos de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Fiscalía General de la República, la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional, en coordinación con la Secretaría de Seguridad Ciudadana y la Fiscalía de la Ciudad de México.
El resultado operativo ofrece indicios concretos sobre puntos de almacenamiento, distribución y movilidad, pero la detención no equivale todavía a una condena. La autoridad deberá acreditar la posesión de las sustancias, la posible participación de cada persona, el vínculo con la célula y, en su caso, la relación con delitos adicionales como extorsión o despojo. La importancia del despliegue dependerá de que esos elementos se integren correctamente en las carpetas de investigación y permitan desarticular las conexiones entre los domicilios intervenidos.
Por ahora, los cateos confirman que “El Güero Fresa” continúa apareciendo en los mapas de seguridad de Iztapalapa y Tláhuac, aun después de capturas y disputas internas. La presencia de drogas en varias propiedades y las 139 dosis aseguradas en una acción paralela sugieren una red territorial activa. El siguiente punto de control será determinar si el operativo interrumpió una cadena de distribución específica o si únicamente alcanzó a una de las células que mantienen vigente la estructura en el oriente de la capital.