El Juzgado Segundo de Distrito en Materia de Concursos Mercantiles declaró desierta la subasta de Altos Hornos de México (AHMSA): ninguno de los postores precalificados depositó la garantía de seriedad, superior a 56 millones de dólares, requisito para continuar con la liquidación. La jueza Ruth Haggi Huerta García también dio vista a la Fiscalía General de la República (FGR) para que determine si hubo conductas ilícitas.

La revisión alcanza la actuación de José Arturo Domínguez Arteaga, representante de Construcciones e Ingenierías Electromecánicas (CIESA) y único participante que presentó una oferta. Afirmó que podía reunir 1.400 millones de dólares para adquirir AHMSA y prometió reactivarla; sin embargo, no acreditó disponer de los recursos ni tener cómo obtenerlos. La FGR deberá valorar si sus declaraciones pudieron constituir un delito, incluida falsedad.
La liquidación sigue pendiente
La investigación penal y el futuro de la siderúrgica son asuntos distintos: determinar posibles responsabilidades no resuelve la venta ni la crisis de la empresa. AHMSA continúa a la espera de un inversionista que la adquiera y reactive sus operaciones. El episodio deja además una cuestión institucional: el juzgado y el síndico condujeron un proceso cuyo desarrollo quedó bajo cuestionamiento. Para atraer ofertas viables y proteger a trabajadores y acreedores, la siguiente etapa requerirá reglas claras, garantías verificables y una conducción capaz de recuperar la confianza.