Trabajadores del IMSS expulsan a Jorge Romero de protesta en Paseo de la Reforma

Trabajadores del IMSS expulsan a Jorge Romero de protesta en Paseo de la Reforma

Trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) abuchearon y obligaron a retirarse a Jorge Romero Herrera, dirigente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), durante una protesta instalada este miércoles en Paseo de la Reforma, en la Ciudad de México. El político acudió para respaldar las demandas del personal médico y exigir la renuncia de Zoé Robledo, director general del organismo, pero su presencia fue rechazada de inmediato.

Con gritos de “¡Fuera PAN!” y “¡Oportunistas!”, los manifestantes rodearon a la comitiva panista y utilizaron altavoces para impedir que el dirigente fijara su postura. El episodio refleja el esfuerzo de la base trabajadora por preservar el carácter apartidista de la movilización, en un contexto donde la intervención de actores políticos puede desviar la atención de sus reclamos laborales.

Trabajadores del IMSS expulsan a Jorge Romero de protesta en Paseo de la Reforma

El conflicto se concentra en salarios y representación sindical

Durante el intercambio, los trabajadores recordaron que gobiernos federales emanados del PAN impulsaron reformas al régimen de pensiones que, según el gremio, afectaron sus jubilaciones y derechos laborales. Esa referencia explica el rechazo a Romero y muestra que la disputa no se limita a una diferencia partidista: también está vinculada con la memoria de decisiones que el personal considera perjudiciales para su futuro laboral.

La protesta exige un incremento salarial directo, mejores insumos y la renovación de la representación de sus condiciones sindicales. Aunque el IMSS ha sostenido mesas de diálogo y presentado propuestas, los trabajadores advierten que podrían intensificar marchas y bloqueos en las principales avenidas de la capital si no reciben una respuesta favorable a su pliego petitorio. La expulsión de Romero evidencia que el movimiento mantiene distancia frente a los partidos, mientras la falta de acuerdos eleva el riesgo de nuevas afectaciones viales y de una expansión de las movilizaciones a otras entidades.