Trips invaden zonas arboladas de CDMX, pero no representan un riesgo sanitario

Trips invaden zonas arboladas de CDMX, pero no representan un riesgo sanitario

Una presencia inusual de pequeños insectos amarillos ha causado molestias entre peatones de Ciudad de México y el Estado de México, especialmente en Paseo de la Reforma, Coyoacán, Polanco y alrededores de algunas estaciones del Metro. Biólogos y entomólogos identifican a estos ejemplares como trips o tisanópteros, insectos de apenas uno o dos milímetros que se alimentan de la savia de las plantas.

El aumento de su población coincide con el cambio de días lluviosos a periodos secos y ventosos en el Valle de México. La combinación favorece su reproducción en árboles urbanos como ficus, fresnos y jacarandas, mientras que las ráfagas desprenden a los insectos del follaje y los llevan hacia las zonas de tránsito. Por eso la concentración puede parecer una plaga repentina, aunque su origen esté ligado principalmente a la vegetación y al clima.

Trips invaden zonas arboladas de CDMX, pero no representan un riesgo sanitario

Molestia, no peligro

Los trips muestran mayor atracción por colores brillantes, en particular azul intenso y amarillo fluorescente, que pueden confundir con flores o brotes. También se posan sobre la piel húmeda por el sudor. No son parásitos, no chupan sangre y no transmiten enfermedades a las personas, perros o gatos; la comezón suele producirse por la irritación causada cuando el insecto es aplastado y libera sustancias vegetales.

La recomendación es retirarlos con un soplido o una palmada suave, sin frotarlos contra la piel. Si persiste la irritación, basta lavar la zona con agua fría y jabón neutro. Para reducir el contacto, conviene sacudir la ropa antes de entrar a casa o abordar el transporte, evitar prendas azul rey o amarillo fluorescente en áreas arboladas y lavar las prendas con detergente. Estas medidas resuelven el problema doméstico sin justificar fumigaciones dirigidas contra las personas o los animales.