Trump niega haber ordenado límites a Starshield mientras Ucrania reclama recuperar la conexión plena

Trump niega haber ordenado límites a Starshield mientras Ucrania reclama recuperar la conexión plena

Donald Trump negó que él o Elon Musk hayan restringido el acceso ucraniano a Starshield, el sistema satelital de uso militar de SpaceX. La limitación, que afectó comunicaciones de unidades y operaciones con drones, ya se estaba revirtiendo parcialmente, pero Kiev seguía reclamando que se retiraran por completo los límites de velocidad.

Una conexión que fallaba en movimiento

Las dificultades comenzaron durante la noche del 13 de octubre. Según la agencia AP, terminales ucranianos perdían la conexión cuando se desplazaban a más de 160 kilómetros por hora, una condición especialmente problemática para equipos instalados en drones, que necesitan mantener el enlace durante el vuelo.

No se trató de un apagón general de internet satelital en Ucrania: el problema alcanzó ciertas conexiones militares, en particular las asociadas a Starshield. El comandante Yevhen Karas, del regimiento de sistemas no tripulados Raid, dijo a AP que la interrupción duró un día, afectó drones y otros equipos, y contribuyó al fracaso de algunas misiones. Para el jueves, algunas unidades ya informaban de una recuperación; el ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov, señaló que el servicio volvía para terminales que viajaban hasta el límite de velocidad indicado.

Trump niega haber ordenado límites a Starshield mientras Ucrania reclama recuperar la conexión plena

Las versiones sobre quién tomó la decisión

Trump afirmó que se había enterado de las restricciones por las noticias y que, según entendía, ni él ni Musk habían intervenido. «No nosotros no hicimos eso en absoluto», dijo ante periodistas en Georgia. También sostuvo que acababa de comprobar que el servicio ni siquiera se había ralentizado, pese a los reportes de las fuerzas ucranianas.

Musk ya había negado una participación personal y había atribuido la autoridad sobre Starshield al gobierno estadounidense: dijo que cualquier límite de velocidad o de uso corresponde al Ejército de Estados Unidos y, en última instancia, al presidente. Sin embargo, Reuters informó el jueves, citando a funcionarios estadounidenses y occidentales, que la decisión había sido aprobada por la Casa Blanca. Esos funcionarios no identificaron quién la tomó ni quién ordenó ejecutarla; uno negó que Trump la hubiera solicitado personalmente. Las declaraciones públicas, por tanto, no despejan quién autorizó la medida.

Una disputa técnica en medio de tensiones políticas

Starshield está dirigido a clientes gubernamentales y de seguridad nacional, incluido el Departamento de Defensa estadounidense. Comparte tecnología con Starlink, pero incorpora equipos y protecciones específicos para transmitir información sensible. Para las fuerzas ucranianas, el enlace permite coordinar unidades, recibir datos del terreno y operar sistemas no tripulados; una restricción selectiva puede ser tan relevante como una interrupción total si coincide con una misión que exige conexión continua.

El episodio ocurrió en medio de fricciones entre Washington y Kiev. Trump había pedido a Ucrania que no atacara refinerías rusas tras un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia sobre diésel ruso, y llegó a decir que el país necesitaba otro presidente. La coincidencia temporal no demuestra que esos desacuerdos causaran la limitación, pero hace más delicada la cuestión de quién controla una infraestructura de la que depende el esfuerzo militar ucraniano.

La recuperación no resuelve la dependencia

Desde Bruselas, Volodímir Zelenski dijo que aún no se habían restablecido por completo los límites anteriores, aunque esperaba avances tras conversar con el Ministerio de Defensa y sus socios. También precisó que Ucrania usa esas conexiones para interceptar aeronaves que atacan a civiles e infraestructuras, no para atacar objetivos en territorio ruso.

La disputa deja al descubierto una vulnerabilidad que va más allá de este episodio: cuando comunicaciones militares esenciales dependen de una red gestionada por una empresa privada, las decisiones técnicas pueden tener consecuencias operativas y diplomáticas inmediatas. La restauración del servicio reduce el impacto inmediato; no sustituye, sin embargo, la necesidad de claridad sobre quién puede restringirlo, con qué autoridad y bajo qué condiciones.