Zacharia deja la portavocía de la Casa Blanca tras una semana de críticas y dudas sobre su perfil jurídico

Zacharia deja la portavocía de la Casa Blanca tras una semana de críticas y dudas sobre su perfil jurídico

Katie Zacharia dejará el cargo de secretaria de prensa de la Casa Blanca, después de que el presidente Donald Trump le recomendara reconsiderar su continuidad tras las críticas a su debut y las preguntas sobre cómo había sido presentada su formación jurídica. La Casa Blanca confirmó que está “en proceso de dejar el cargo”, pero no precisó si renunció o fue cesada.

Una salida tras la intervención de Trump

El anuncio llegó este viernes, apenas cuatro días después de que Zacharia asumiera formalmente la función. Trump dijo que le había aconsejado: “Si yo fuera tú, me lo replantearía”, y señaló que hablaría con ella. Ante periodistas, sostuvo que el puesto quizá no le convenía y añadió que dejaría la decisión en sus manos. La declaración presidencial precedió a la confirmación del funcionario de la Casa Blanca, que evitó describir los términos de la salida.

Zacharia deja la portavocía de la Casa Blanca tras una semana de críticas y dudas sobre su perfil jurídico

La brevedad de su paso por el cargo contrasta con la rápida sucesión de episodios que pusieron bajo escrutinio su desempeño. Zacharia fue anunciada como nueva portavoz el viernes 9 de octubre y asumió el lunes 12. Su nombramiento cubrió la vacante que dejó Karoline Leavitt en agosto, cuando se apartó para centrarse en su familia.

Un debut limitado y preguntas sobre su experiencia

La primera comparecencia de Zacharia ante la prensa, el martes 13, duró unos 14 minutos. Leyó buena parte de sus declaraciones y respondió tres preguntas, todas de medios conservadores. También tuvo dificultades ante algunas cuestiones, entre ellas una relativa al intercambio de información de inteligencia con Ucrania. El formato y la escasa variedad de preguntas alimentaron las críticas sobre su capacidad para afrontar las exigencias cotidianas de la sala de prensa.

A esa evaluación se sumó una controversia distinta: la descripción de su trayectoria profesional. Al anunciarla, Trump la presentó como abogada. Zacharia reconoció esta semana que no aprobó el examen de acceso al colegio de abogados de California, que realizó en 2011 después de graduarse en Derecho por la Universidad Pepperdine. Ese dato no elimina su formación jurídica, pero sí establece una diferencia relevante entre haber estudiado Derecho y estar habilitada para ejercer como abogada en California.

El alcance del cargo, en el centro de la defensa

Este viernes, en una entrevista con Fox News, Zacharia defendió que su función consistía en “representar al presidente ante la prensa”, no en ejercer como abogada de la Casa Blanca. Su respuesta delimitó las responsabilidades que ella atribuía al puesto, aunque no resolvió la cuestión pública sobre la presentación inicial de sus credenciales ni las dudas generadas por su primera comparecencia.

La secuencia deja dos asuntos conectados, pero no idénticos: la aptitud para dirigir la comunicación diaria de la presidencia y la precisión con que se describió la experiencia de la portavoz. Las críticas al debut apuntaron a su manejo de preguntas y a la preparación de los mensajes; la polémica sobre el examen se centró en la diferencia entre título académico y licencia profesional. La salida, impulsada al menos en parte por la intervención pública de Trump, cierra de forma abrupta su breve gestión, pero la Casa Blanca no ha aclarado si habrá una renuncia formal ni quién asumirá el puesto.