Volodímir Zelenski ha planteado celebrar elecciones en Ucrania si Rusia acepta un alto el fuego total de 60 días. “Dadnos dos meses y organizaremos elecciones”, declaró el presidente ucraniano en un programa de la cadena estadounidense ABC, dirigiendo el mensaje tanto a Donald Trump como a Vladímir Putin.
Una propuesta ligada a la seguridad
La oferta supone un cambio relevante en el debate político ucraniano: Zelenski admite que el país puede avanzar hacia una renovación presidencial, pero vincula cualquier votación a una pausa militar suficientemente prolongada. La condición no es menor. En un contexto de guerra, garantizar la seguridad de los centros electorales, permitir el desplazamiento de la población y asegurar la participación de los ciudadanos desplazados o movilizados exigiría un alto el fuego efectivo y verificable.

Este sábado, el mandatario afirmó ante periodistas que ha llegado el momento de que Ucrania tenga “un nuevo presidente”. Sus palabras reflejan la presión creciente sobre Kiev para definir una salida institucional al bloqueo electoral provocado por la guerra, pero también intentan trasladar a Moscú la responsabilidad de crear las condiciones necesarias para votar.
La declaración se produce después de que Trump anunciara que autorizará hasta abril determinadas operaciones rusas relacionadas con el diésel, con el objetivo de contener el aumento global de los precios. El movimiento estadounidense añade un elemento económico a una discusión que hasta ahora se había centrado principalmente en el frente militar y en la legitimidad política de unas elecciones celebradas durante el conflicto.
Zelenski asegura estar dispuesto a cualquier resultado decidido por el pueblo ucraniano, pero su propuesta no fija calendario, procedimiento ni garantías electorales. En la práctica, convierte la tregua de 60 días en la primera prueba: sin un acuerdo aceptado y respetado por las partes, la posibilidad de elecciones seguirá siendo una declaración política más que un proceso inmediatamente aplicable.