Zelensky reclama reciprocidad tras la flexibilización de sanciones al diésel ruso

Zelensky reclama reciprocidad tras la flexibilización de sanciones al diésel ruso

El presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, calificó de “no justo ni honesto” el plan anunciado por Donald Trump para flexibilizar las sanciones a las exportaciones rusas de diésel. Advirtió que la medida daría a Moscú ingresos y ventaja política sin exigirle detener la guerra, y sostuvo que Kiev solo vería con buenos ojos una concesión energética si estuviera vinculada a un alto el fuego recíproco sobre instalaciones de ambos países.

En una entrevista telefónica con Axios, Zelensky describió el anuncio como “un regalo de cumpleaños para Putin”, en alusión a los 74 años del mandatario ruso. La crítica pone de relieve el dilema de Washington: aliviar los costos energéticos para los consumidores estadounidenses, una preocupación antes de las elecciones de mitad de mandato de noviembre, puede entrar en conflicto con la presión económica que Estados Unidos busca ejercer sobre Rusia.

Zelensky reclama reciprocidad tras la flexibilización de sanciones al diésel ruso

Una concesión sin garantía equivalente

Zelensky cuestionó que Washington atribuya el encarecimiento del diésel a los ataques ucranianos contra refinerías rusas. En declaraciones a Fox News, afirmó que la presión sobre los precios está relacionada con el bloqueo del estrecho de Ormuz, además de las perturbaciones causadas por la guerra de Estados Unidos contra Irán. Su argumento disputa la justificación pública de la medida, aunque no elimina el interés de la Casa Blanca en contener el costo del combustible.

El presidente ucraniano dijo que habría respaldado flexibilizar las restricciones si Moscú y Kiev acordaran suspender durante el invierno los ataques contra infraestructura energética. Ucrania está dispuesta a detener sus operaciones contra instalaciones rusas bajo esa condición, pero Rusia no había aceptado públicamente el compromiso. Sin reciprocidad, la flexibilización podría generar un beneficio económico para Moscú sin reducir los daños a la red energética ucraniana.

Malestar por la forma de las conversaciones

Según Zelensky, representantes ucranianos estaban reunidos en Florida con los enviados estadounidenses Steve Witkoff y Jared Kushner cuando supieron que Trump preparaba una conversación con Putin. Aseguró que Washington no les había comunicado previamente que consideraba aliviar las restricciones a las exportaciones rusas y cuestionó que negociara con Kiev mientras preparaba contactos con Moscú sobre un asunto de importancia económica para Rusia.

El Kremlin sostuvo que los contactos continúan. Su portavoz, Dmitry Peskov, indicó que había comunicación en curso, mientras el ministro de Exteriores, Serguéi Lavrov, desestimó las declaraciones ucranianas. Moscú considera que cualquier acuerdo debe integrarse en una solución más amplia de la guerra, una posición que deja sin resolver si aceptaría una pausa limitada a los ataques energéticos.

Presión sobre la relación entre Washington y Kiev

La disputa también expone la dependencia militar ucraniana del apoyo estadounidense. The Hill informó que funcionarios de Estados Unidos presionaban a Kiev y a gobiernos europeos con la posibilidad de interrumpir el intercambio de inteligencia y el suministro de armas si Ucrania no detenía los ataques contra refinerías rusas. La inteligencia de Washington es clave para las operaciones ucranianas, y parte del armamento estadounidense llega mediante compras europeas coordinadas por el programa PURL.

La decisión recibió críticas incluso de comentaristas conservadores cercanos a Trump. Mark Levin responsabilizó a Putin de prolongar la guerra y recordó el respaldo ruso al gobierno iraní; Brian Kilmeade advirtió que colaborar con Moscú sería un error. A la vez, analistas citados en los reportes señalaron que, aunque las ventas de diésel podrían aportar ingresos a Rusia, su volumen difícilmente alteraría de forma sustancial los precios internacionales.

Zelensky reconoció que Ucrania todavía necesita a Estados Unidos para terminar la guerra, pero alertó sobre el costo de otorgar ventajas a Rusia sin compromisos equivalentes. El alcance de la medida dependerá, por tanto, no solo de su efecto en el mercado energético, sino de si Washington logra convertirla en una herramienta de negociación que reduzca los ataques y no debilite la posición de Kiev.